Male Call

Buscando reconocer con algún tipo de contribución el esfuerzo de los soldados que sacrificaban su vida durante la II Guerra Mundial, Milton Caniff, que muy a su pesar no había podido ser reclutado debido, entre otras afecciones, a la grave enfermedad pulmonar que sufrió en su infancia, propuso la cesión gratuita de una tira semanal que habría de ser distribuida únicamente a través de los periódicos que se imprimían en las bases militares estadounidenses a lo largo y ancho de todo el planeta. A través de un sindicato creado al efecto, el Camp Newspaper Service, Caniff y otros civiles se pusieron manos a la obra y rellenaron aquellas publicaciones de ilustraciones, chistes, artículos y tiras de cómics.

Acabada la guerra, Miss Lace ya no volvió
a salir del tintero de Milton Caniff nunca más.

El 11 de octubre de 1942 quedaba datada la primera tira de una edición especial de Terry & the Pirates, de cadencia semanal y nunca incluida en la serie original que estaba siendo editada en los periódicos civiles. Además de que el desarrollo de la nueva serie consistía en tiras unitarias y sin continuación que por regla general exponía alguna situación jocosa, Terry no aparecía en ella, siendo la estrella principal la rubia Burma, un personaje que ya se había presentado en varias ocasiones en la serie principal y que venía como anillo al dedo para la finalidad que se buscaba, que no era otra que la de divertir como fuera a las sufridas tropas.

Empero el patriotismo de Caniff no fue demasiado compartido por los empresarios que pagaban al Chicago Tribune Syndicate, propietario de los derechos de Terry & the Pirates, y en cuanto uno de ellos –concretamente The Miami Herald– tuvo constancia del asunto, se quejó convenientemente y la tira no autorizada tuvo que ser retirada un 10 de enero de 1943. Como es de suponer, una lluvia de quejas cayeron de manera inmediata sobre los responsables de la tropelía y Caniff, a instancias de Joseph M. Patterson, el jefe del Chicago Tribune Syndicate, continuó con los argumentos teniendo mucho cuidado de no utilizar ni el título original ni a Burma.

El B17 con la Miss Lace firmada por Caniff.

Miss Lace, la sustituta de Burma en Male Call, que comienza su andadura el 24 de enero de 1943, es el contrapunto de esta última en todos los sentidos. Morena, inocente, tierna y muy dulce, la bella muchacha pasea su cuerpo por el mundo totalmente ajena a sus encantos y a las reacciones que estos provocan en los soldados. Siempre cerca de alguna base militar americana, disfruta de la compañía de los soldados que en ellas habitan y los llama, de forma invariable, “General”.

La tira continuará publicándose durante todo el transcurso de la guerra y terminará con el fin de esta, cosechando un éxito tremendo entre los soldados y publicándose, debido a la cantidad de campamentos que llegaron a existir durante la contienda, en unos tres mil periódicos, convirtiéndose de esta forma en la tira de cómic más sindicada de la historia. Tal fue la popularidad del personaje que incluso uno de los bombarderos B-17G de la 8ª flota estadounidense acabó por llevar en su flanco un dibujo de Miss Lace dibujado por el propio Caniff junto a una leyenda que rezaba “A Bit O’ Lace”, amén de una cantidad considerable de tanques y otros aviones que igualmente llevaron pintada en sus carcasas alguna alusión a la tira.

Habitualmente, Miss Lace era la protagonista principal del capítulo, aunque en numerosas ocasiones no aparecía y eran los militares los únicos actores de la historieta semanal. Al estar el público receptor adscrito al género masculino y, por circunstancias evidentes, ávido de cualquier tipo de sensaciones sexuales que calmaran tanta testosterona suelta, los argumentos de Male Call corrían fundamentalmente por la línea del erotismo. Sin embargo y a pesar de que se recreaban situaciones evidentemente picantes, jamás apareció una viñeta con un desnudo o una escena de sexo implícito, utilizándose el comportamiento de la actriz principal como recreación sutil de la vida real fuera del campo de batalla en unos momentos en los que la frontera entre el bien y el mal era ciertamente complicada de dibujar.

La Miss Lace real, Dorothy Partington, y Caniff.

Male Call es un ejemplo más, dentro de su peculiaridad como parte del aparato propagandístico de la época, del buen hacer de uno de los autores más importantes que ha dado el género. Su personaje de Miss Lace se convirtió por derecho propio en uno de los iconos más importantes de la II Guerra Mundial, llegando incluso a traspasar la frontera de lo meramente castrense y dejándose ver en la que posiblemente sea la primera aparición de un personaje de cómic en televisión. Fue en julio de 1945 cuando Dorothy Partington, modelo de la que Milton Caniff tomaba sus apuntes para dibujar a su heroína, emergió junto a él en una entrevista televisiva.

El 3 de marzo de 1946 quedaba datada la última tira de Male Call. La señorita Lace se despedía con la frase “Misión cumplida. Vuelvo al lugar del que salí. Allí estaré por si alguien vuelve a necesitarme. Hasta siempre. Besos, Lace.” Y allí quedó para siempre, metida en su bote de tinta y en los recuerdos de tantos soldados que tuvieron la agradable oportunidad de recrearse con sus andanzas.





Guión: Milton Caniff
Dibujo: Milton Caniff
Color: B/N
Editorial: Camp Newspaper Service
País: USA Tiras: 154 (?) Años: 1.943/1.946


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