Anastasia Cazuela


Claudia Cazuela es una empleada del hogar regordeta, siempre vestida de uniforme, mandil a la cintura, de amplia sonrisa y canas recogidas en un moño enmadejado que jamás pierde su forma de ovillo. Asiste en casa del señor (“señito”) Don Josefino, personaje rechoncho, medio calvo, de carácter poco halagüeño y con mostacho negro que le cubre hasta la barbilla y del que a veces asoma un gran puro que humea con profusión.

En 1948 Martz-Schmidt, casi recién llegado a Barcelona, inicia su colaboración con la revista Nicolás, de ediciones Cliper, con la inclusión de la serie Los Inventos de Toribio, donde se presentaban los primeros escarceos de una relación hombre-mujer. Don Josefino y Claudia Cazuela, que comienza a publicarse en 1953 en la misma revista, junto a El doctor Cascarrabias (generalmente publicada esta en el centro de la revista, a doble página), supone una nueva incursión del autor en este tipo de relación, esta vez presentando el gérmen de lo que más adelante sería una de sus obras más populares y reconocidas, El Doctor Cataplasma, donde también hará uso de la relación existente entre una criada y su señorito. Si bien Schmidt publicaba regularmente unas tres o cuatro páginas en cada número Nicolás, la serie que nos ocupa alternaba sus apariciones con las ya citadas y no siempre estaba presente en cada salida de la revista.

Con la desaparición de la revista Nicolás, muchos de los autores que allí trabajaban continúan sus andanzas en una nueva publicación llamada Paseo Infantil, de la editorial Gestión, que sale a la calle en el año 1956. Figueras, Buxadé, Sabatés, Antonio García, Cerón Núñez, Arturo Moreno, Valentín Castanys y el propio Martz-Schmidt continúan allí sus colaboraciones, algunos iniciando nuevas obras y otros, como es el caso que nos ocupa, simplemente renombrando la cabecera. Es así como el personaje de Claudia Cazuela se convierte en Anastasia Cazuela, que pone título a partir de entonces la serie, despareciendo de la cabecera el nombre de Don Josefino. La revista Paseo Infantil apenas llega a los sesenta números y con su cierre finalizarán las correrías de la criada Cazuela, allá por el año 1957.

Durante toda la publicación de la serie, si bien varía en extensión entre una o dos páginas, la estructura de viñetas permanece inalterable y se monta sobre una composición de seis tiras con tres viñetas cada una, salvo la primera tira, que contiene el título. Puede verse alguna página aislada donde el autor junta varias viñetas en vertical, sobre todo en historias a doble página e igualmente se observa una reducción de una tira en favor del título de la revista cuando el personaje aparecía en primera página. Salvo alguna aparición en bitono o blanco y negro, sobre todo al principio de Nicolás, dependiendo del lugar de la revista donde fuera impresa la historia, prácticamente todas las historias se publican a color.

La cabecera utilizada en la revista Nicolás

Al igual que con la composición, el aspecto gráfico de los personajes y el argumento de las historias apenas varían a lo largo de la misma. Este último suele ser bastante simple y presenta situaciones cotidianas donde un malhumorado Don Josefino entra en discusiones más o menos acaloradas con su criada Cazuela por asuntos de lo más diverso, donde él trata de mostrarse superior en todos los aspectos tratados y que no obstante suelen tener un desenlace poco favorable al señor de la casa.

En esta ocasión nos sirve Anastasia Cazuela para observar la evolución de uno de los mejores autores del tebeo español. Una primera serie donde ya aparecen elementos que más adelante se harían comunes a muchas de sus obras aunque adolece de excesivos defectos, propios de la época y de, por supuesto, la bisoñez del autor.

Con una influencia clara tomada de obras como Johan et Pirlouit, Prince Valiant o Tintin, Léturgie y Luguy presentan al lector una obra con un argumento bastante simple que sin embargo, gracias en buena parte a la buena labor de sus autores, resulta muy agradable de leer. La mezcla de historias que se desarrollan en un entorno reconocible con el juego que siempre ofrece la fantasía, ofrecen dosis importantes de diversión en una obra que se ha ido manteniendo quizás excesivamente fiel a su público a lo largo de más de tres décadas, pues es cierto que en algunas exposiciones se echan en falta dosis algo más altas de complejidad que podían haber ido añadiéndose sin excesivos problemas con el paso de los años y que no pueden ser sustituidas con el recurso de los desnudos o de violencia. Esto, con el paso del tiempo y mirada con los ojos de lectores ya veteranos, hace que la serie, aún conservando una nostalgia medida, peque de ser algo infantil.


Nicolás nº 160, 1954

Nicolás nº 216, 1955

Paseo Infantil nº 9, 1956

Paseo Infantil nº 43, 1957



Guión: Gustavo Martz-Schmidt
Dibujo:Gustavo Martz-Schmidt
Color:Gustavo Martz-Schmidt
Editorial:Ediciones Cliper / Gestión
País: España Páginas: Desc. Años: 1.953 / 1.957 (?)


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